IMG_3636.JPG“Comienzo este tiempo con la maleta cargada de Fe, oración y espíritu dócil a todo lo que voy a aprender en esta nueva etapa” estas palabras se las dedicaba a un buen amigo en el comienzo de su nueva etapa vocacional, y hoy las formulo en primera persona como lema de esta Aventura. Aventura, es la palabra que mejor define la vocación, la aventura de poner en manos del Señor tu vida y decirle “hágase tu voluntad”, una aventura a la que todos estamos llamados, aunque el camino y el equipaje cambien.

¿Cuándo me plantee entrar en el Seminario? Podría decirse que desde septiembre de 2015 la pregunta no volvió a irse de mi cabeza, pero también que desde siempre había pensado qué sería eso de “la llamada” y si tal vez no era más un mito que una realidad; pues he aquí que el Señor decidió darme una clase práctica de cómo y con cuanto Amor nos llama a ponernos a su servicio.

Hoy en día he cambiado mi vida profesional, en una consultora financiera en Madrid, por el diurnal, los apuntes, el rosario, los subrayadores, las prisas para llegar a clase, el tiempo de juego o las tareas comunitarias; y solo puedo decir que bendito cambio. Ponerse en las manos del Señor, conocer el misterio de su Amor y vivir en esta pequeña comunidad de discípulos, es una aventura diaria difícil y gratificante, un primer paso de la gran Aventura que el Señor ha querido para mí.

De estos meses de dudas y preguntas, diría que Dios solo nos llama a lo mejor para nosotros, por eso no te niegues el regalo de atreverte a preguntar ¿qué quiere Dios para mí? ¿a qué Aventura me está llamando?

Javi.

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