Fieles difuntos (2 Nov.)

Hoy de forma especial nos recuerdas Señor que tú eres la Vida, que eres un Dios de vivos y no de muertos y que, como dice un himno,: “Tú eres vencedor de tu muerte y de la mía”. 1509210335_962192_1509213606_noticia_normalHoy conviene, más que nunca, recordar tus palabras, que tantas veces se habrán repetido estos días en cementerios y responsos: “Yo soy la Resurrección y la Vida, el que cree en mi aunque muera, vivirá.” O de la mano de la liturgia hacer resonaren nosotros esa preciosa parte del prefacio primero de difuntos cuando dice aquello de: “la vida de los que en ti creen, Señor, no termina se transforma.” Y es que si ayer celebrábamos por todo lo alto a todos aquellos que, siendo ya la Iglesia del Cielo, nos ayudan y acompañan en nuestro caminar, hoy es la Iglesia que peregrina aún en la tierra la que alza los ojos al Señor para pedir que todos nuestros hermanos que han dejado ya este mundo puedan llegar al cielo, que tal como lo describió la semana pasada el papa Francisco, “No es un cuento de hadas, ni un jardín encantado sino el abrazo con Dios” Es por eso que hoy y con estos sentimientos celebramos el día de los difuntos.

Hoy Jesús en el Evangelio nos refleja cómo debemos situarnos ante la realidad de la muerte, tanto la nuestra un día como la de nuestros seres queridos. Me quedo con tres actitudes que se nos describen en el texto de Juan. (Jn 14, 1-6)

  • En primer lugar nos dice: “Creed en Dios y creed también en mi”. Nos está haciendo una llamada a la confianza, a creer en Él, a no dudar, a fiarnos. Él no nos engaña. Él es la misma Verdad y nos llama a, frente a la muerte, creer en Él. Y a esto los cristianos lo llamamos FE.
  • En segundo lugar esta actitud de fe se apoya en que Jesús nos abre la puerta a un futuro pleno, a la felicidad absoluta, a compartir la vida con Él, a vivir junto a Él para siempre. Nos abre a la Vida verdadera, a un futuro que es lo mejor con mucho. Y si no nos lo terminamos de creer dejemos resonar nuevamente su voz cuando dice: “En la casa de mi Padre hay muchas estancias. Voy a preparos sitio. Cuando vaya y os prepare un lugar volveré y os llevare conmigo”. Y a esto los cristianos lo llamamos ESPERANZA.
  • Pero y todo esto ¿Por qué? ¿Por Que Jesús nos pide creer en El? ¿Por qué nos quiere para siempre junto a Él? Muy sencillo: porque nos ama con locura y quiere lo mejor para nosotros, que no es otra cosa que vivir para siempre con El y que donde está El estemos nosotros como verdaderos hijos de Dios. No quiere estar sin nosotros. Su amor es infinito y por tanto no podemos nosotros sino amarle. Y a esto los cristianos lo llamamos CARIDAD.

 

CEMENTERIO--644x362Os invito a poner hoy en la oración, y desde estas actitudes, a todos vuestros seres queridos difuntos, con sus rostros y nombres, ante el Dios que es misericordia, pidiendo por ellos para que estén ya junto a Dios y desde allí intercedan también por nosotros.