corazones del CORAZÓN

SagradoCorazonDeJesusHoy viernes 23 de junio de 2017, viernes posterior al II domingo de pentecostés, en la Iglesia celebramos la fiesta del Corazón de Jesús, una fiesta que nos recuerda la Grandeza del amor de Dios, que se hizo hombre como nosotros en Cristo Jesús, y amó como hombre y como Dios al mundo. 

El evangelio de hoy según san Mateo (11,25-30) dice así:

¡Venid a mi todos los que estéis cansados y agobiados, y yo os aliviaré! ¡Aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón! Así encontraréis descanso, pues mi yugo es llevadero y mi carga ligera.

 

Os propongo que reflexionemos acerca de tres claves que del evangelio de hoy podemos entresacar; tres claves que nos orientan en nuestro camino de conocer más a Dios, y configurándonos con Él y así adquiriendo corazones a imagen del Corazón de Dios.

Estas 3 claves son: descanso, amor y confianza.

  • DESCANSO: Jesús nos dice: venid a mi todos los que estéis cansados y agobiados y yo os aliviaré.  
    • Hemos de descansar en Dios, esto no quiero decir que nos metamos en una trhIglesia porque estamos con Dios y así ya descansamos, no. Esto quiere decir que hemos de presentar al Señor nuestros agobios, nuestras preocupaciones, poner nuestra vida, todo lo que somos en Dios, para así descansar en Él, poseerle, tenerle dentro.
Nuestro corazón ha de descansar en Dios, 
para irse configurando en el.

  • AMOR: Dice Jesús: Aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón. 
    • Hoy que celebramos la fiesta del Corazón de Jesús, una fiesta que nos recuerda tr3la grandeza del amor de Dios, tenemos que hacer especial hincapié en el “amor”. Estamos llamados a, en un mundo marcado por el odio, la violencia, las guerras… dar una palabra de aliento, de esperanza, de amor.
Nuestro corazón ha de ser a imagen del de Dios, 
solo así, seremos capaces de amar al mundo con 
un amor libre, pleno, verdadero… 
con el mismo amor con el que ama Dios.

  • CONFIANZA: Jesús nos recuerda: Mi yugo es llevadero y mi carga ligera.dv
    • Confiar es fiarse-con, es fiarse de Dios, pero haciéndolo con los que Dios mismo pone a mi lado, pues mediante los otros Dios se me manifiesta; no podemos vivir en continuos recelos, egoísmos, envidias… por el otro.  Solo si somos capaces de “fiarnos” de quien Dios pone en nuestro camino, olvidando las envidias, celos, egoísmos…
Así estaremos confiándonos a Dios y 
configurándolos con su corazón,y podremos, 
con coherencia de vida, ofrecerle al mundo un 
Dios en el que se puede confiar.

 

Aprendamos a descansar, amar y confiar en Dios, para que así podamos poseer un corazón como el de Jesús, en el que todos tengan cabida, en el que el yo, mi, me, conmigo, se transforme en un nosotros, vosotros y ellos. Ofrezcamos a un mundo falto de Dios, su amor.

Gabriel Ramos